octubre 23, 2015

Verde oscuro, claro o medio. Sustentabilidad y diseño.

Desde que los procesos de producción y de consumo cambiaron, crecieron las necesidades y la utilización o sobreexplotación de los recursos. Para 1713 Hans-Karl von Carlowitz escribía en su libro Silvicultura Económica, «no sacar más árboles de los que pueden crecer al mismo tiempo». Eran los inicios de la Revolución Industrial, pero se advertía ya la necesidad de un equilibrio.

Fue en 1987 que el tema apareció oficialmente en la agenda de Organización de las Naciones Unidas, a través de un reporte para la Comisión del Medioambiente y Desarrollo, que escribió, Gro Harlem Brundtland, en este se plantea la posibilidad de un crecimiento económico basado en la sustentabilidad, «cubriendo las necesidades del presente sin comprometer los recursos de las futuras generaciones» [1].

Desde entonces el tema ha estado en la palestra, en algunos casos sobredimensionando el tópico de lo medioambiental, con el afán de aparentar preocupación o compromiso por los recursos naturales o como estrategia de mercadotecnia para vender productos y mercancías, el llamado greenwashing.

El término se integra de dos conceptos “verde” (medioambiente) y “lavado” (para ocultar o disimular irregularidades). Se atribuye a Jay Westerveld, quien lo usó para describir la práctica de ciertos hoteles que animaban a reutilizar toallas “por el bien del medioambiente” cuando en realidad el resto de sus prácticas demostraban que les importaba muy poco. Greenwash, «es cualquier forma de marketing o relaciones públicas, que asocia a una corporación, organización política, religiosa o sin fines de lucro, a una actitud positiva con el medioambiente a través de un producto, servicio o práctica aparentemente sustentable»[2].

Es importante tomar en cuenta que para que un proyecto, una política, una empresa, una casa o cualquier otro sustantivo sea sustentable, se necesita cumplir con ciertos parámetros que estén en coherencia con la visión del concepto, conocer a conciencia y en extensión sus modelos y dimensiones, considerar que son tres los factores que intervienen en la configuración y ejecución de las políticas públicas e institucionales. El factor económico, el social y por supuesto el medioambiental, todos ellos en conjunto, están interrelacionados y su objetivo es mantener un equilibrio constante o permanente. «El ambientalismo moderado y los ecologistas privilegian el eje de la sustentabilidad económico-ecológica[…] la corriente humanística hace lo inverso y se centra en lo social»[3].

¿Y los diseñadores o comunicadores visuales, qué papel desempeñamos en este tema, acaso es privativo solo de los especialistas en la materia? Cada experto, por supuesto es la autoridad en su campo, pero en este caso el Desarrollo Sustentable tratándose de un modelo para el crecimiento de una nación y debido a que la praxis del diseño, como la de otras tantas disciplinas y ciencias, se ve reflejada en el PIB, es decir, contribuimos de manera directa con el desarrollo; entonces, tenemos el compromiso y la responsabilidad de tomar una postura activa respecto al tema de lo sustentable, «desde una perspectiva amplia, el diseño influye directamente en los patrones de producción y de consumo. Cualquier intento, desde el diseño que no satisfaga estrictamente las necesidades reales, podría propiciar un impacto social y ambiental devastador»[4].

Además de cuidar el insumo como el papel que se usa o el impacto ambiental y toxicidad de las tintas. Los mensajes significativos, efectivamente emitidos, estarán en tono de reflexión y análisis, en su significado, intensión y discurso. Un enfoque sesgado solo al insumo o materiales, es como poner atención al síntoma secundario y no atacar de raíz una enfermedad. Se necesita una visión global. Resulta a veces más caro el remedio que el mal por sí mismo, si el impacto del mensaje significativo, en el entorno social, es negativo, el hecho de exaltar que se han utilizado materiales reciclados o tintas de bajo impacto no mitiga de ninguna manera el costo.

Podemos abordar este gran concepto, principalmente desde nuestra fortaleza, la comunicación visual o gráfica. La creación de mensajes para generar un impacto en el usuario y por supuesto una respuesta que se vea traducida en una acción. Teorizar sobre esto resulta fácil, llevarlo a la acción, ya no lo es tanto y principalmente por desconocimiento o desinformación, que nos puede llevar al vértice del greenwash y caer.

El enfoque de la sustentabilidad en el diseño, tiene como premisa un cambio radical en los modos de consumo y producción a largo plazo, incluyendo la ética, prácticas y posturas que permitan la continuación de nuestra existencia y asegurar que haya suficientes recursos. Algunos especialistas consideran que la sustentabilidad es la parte fuerte o verde oscuro del diseño, «una visión analítica profunda en la que también aparecen ideas radicales»[5], pero se debe tomar en cuenta que además de este hay otros dos tonos más, de verde en el diseño, uno de ellos es el verde claro, «considera las cuestiones ambiéntales superficialmente y aprovecha las influencias comerciales»[6], a este se le conoce como Green Design; y el verde medio, fortalece la conciencia, busca un equilibrio con la industria, de manera que fomenta la responsabilidad social, en este se encuentra el Ecodiseño. «El desafío de crear un mundo sustentable ha pasado del idealismo a ser una necesidad y esta transición debe provenir también de una toma de conciencia en el campo del diseño»[7].

El diseño sustentable es una de la posibilidad; sin embargo, algunos especialistas encuentran en el eco diseño una respuesta más inmediata y concreta a la necesidad de combinar diseño y cuidado de los recursos naturales, y la decisión de apegarse a este, es por qué además de no ser superficial toca aspectos importantes y necesarios que lo ayudan a ser la herramienta idónea para alcanzar al diseño sustentable a largo plazo.

Empero, debido al modelo económico, la diferencia de las necesidades entre los países desarrollados y los emergentes, los hábitos de producción, de consumo y algunas políticas. El modelo de desarrollo sustentable presenta dificultades, contradicciones y algunas críticas, sobre todo por su visión antropocéntrica y la paradoja que representa el crecimiento económico frente a la sustentabilidad, aunado a esto el uso irracional del término que lo vuelve inflacionario, perdiendo sustancia. Por estas razones, debemos ser cautelosos y objetivos al investigar y dar conclusiones al respecto, ya que podemos ser objeto de cuestionamientos profundos, en torno a la factibilidad de la aplicación del concepto con todo y las implicaciones que resulten de ello.


Referencias:

[1] Brundtland, Gro Harlem. Nuestro futuro común, Reporte de la Comisión Mundial de las Naciones Unidas para el Medioambiente y el Desarrollo. Reino Unido. 1987

[2] The dictionary of sustainable managament. Greenwahs definition. En línea. Consultado en enero 2010. Disponible en: ‹http://www.sustainabilitydictionary.com/g/greenwashing.php
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[3] Foaladori, Guillermo y Pierre, Nina. ¿Sustentabilidad? Desacuerdos sobre el desarrollo sustentable. Mexico. 2005. p.53

[4] García Parra, Brenda. Ecodiseño. Nueva herramienta para la sustentabilidad. México 2008. p.25

[5] Ibídem. P.35

[6] Ídem.

[7] Margolin, Victor. Expansión o sustentabilidad, Dos modelos de desarrollo, en políticas de lo artificial. México. 2005.

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